Introducción

La profesión de practicante del Método Grinberg es una disciplina que te involucra en todos los niveles de la experiencia humana y te pide desarrollar y aprender nuevos aspectos sobre tu manera de pensar, de actuar, tus capacidades físicas y emocionales. Requiere de ti a la vez que te enseña sobre aspectos como claridad de pensamiento y expresión, capacidad de concentración, fisicalidad, conciencia corporal, auto-control, compasión, imparcialidad, confianza en ti mismo y la capacidad de ser exigente. Aprendes a asumir más responsabilidad, a ganar atención e independencia y a ofrecer estas posibilidades a los clientes con los que trabajas.

 
En tu trabajo con clientes, te encontrarás con mucha gente que vendrá a aprender cómo hacer frente a diferentes aspectos en sus vidas, siendo algunos de éstos intensos y dolorosos. Cada sesión es diferente ya que el foco de trabajo sobre cada persona es distinto y es necesario, por tanto, adaptar tu tacto, la estrategia y la manera como te acercas a cada uno de tus clientes. Esto convierte tu trabajo en un reto constante.
 
Imagina una profesión que te hace fuerte y que a la vez te exige más atención hacia los demás; una profesión que refuerza tu voluntad y te permite ser generoso, intenso, directo y a la vez capaz de dar apoyo a los demás para ofrecerles una experiencia de aprendizaje valiosa. Una manera de sacar lo mejor de ti mismo y enseñar a otros a hacer lo mismo, consiguiendo, en definitiva, un contacto profundo con tus clientes.
 

 

Al empezar la formación profesional del Método Grinberg, entras a formar parte de un programa de estudios de tres años cuya estructura y contenido están en constante desarrollo y se extienden hacia diferentes estudios avanzados y la formación continúa de profesores.
 
Este apartado "¿Quieres ser un profesional del Método Grinberg?" tiene la intención de informar acerca de cómo se enseña la profesión, qué implica el aprendizaje y algunas de las ideas claves que hay detrás del Método Grinberg.